Delincuencia y salud mental

Delincuencia

Cuando alguien comete un delito, lo primero que la gente suele preguntarse es si la persona tiene algún trastorno mental. Por ello, hoy vamos a analizar si esta creencia es real o, si por el contrario, se trata de un mito.

Primera aproximación

Realmente, la violencia es un fenómeno complejo, no estando directamente causada por un trastorno mental en la mayoría de los casos, sino por un conjunto de factores que hacen que la persona cometa un delito.

Entre los principales factores, se encuentran los siguientes:

  • Dinámicas y modelos familiares.
  • Consumo de alcohol y otras sustancias.
  • Historia de violencia.
  • Los propios rasgos de personalidad.

¿Existen casos en los que el trastorno mental genera violencia?

Sí. Hay determinados trastornos mentales que pueden dar lugar a un comportamiento violento siempre y cuando no estén tratados, entre los que se encuentran:

  • Trastornos psicóticos agudos con delirios y alucinaciones.
  • Episodios maníacos dentro del trastorno bipolar.
  • Intoxicación por consumo de sustancias.
  • Determinados trastornos neurológicos como ciertas demencias.

Es importante tener en cuenta a la hora de valorar la influencia de un trastorno mental sobre la conducta violenta:

  • Componente cognitivo: si la persona comprende que lo que está haciendo es un delito.
  • Componente volitivo: si la persona podía actuar en base a esa comprensión.

Mito del trastorno mental y la violencia

Hablamos de mito ya que, hemos comprobado que, un trastorno mental no es causa directa de una conducta delictiva. Lo que sucede es que tener esa creencia tiene una función psicológica y es: que nos tranquiliza. Es decir, si pensamos que la violencia es producto de un trastorno mental, nos permite creer que es algo ajeno y lo identificaríamos fácil.

¿De dónde proviene el mito?

  • Medios de comunicación.
  • Películas y series.
  • Lenguaje cotidiano.
  • Desconocimiento.

Peligros del mito

  • Estigmatizar a las personas con trastornos mentales.
  • Quitar responsabilidad al agresor.
  • Impedir la prevención real, al no situar el foco en lo realmente importante.

Por todo ello, si tienes cualquier duda o necesitas asesoramiento de cualquier tipo, puedes informarte a través de los profesionales de Psicalma.

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