En qué consiste el duelo en menores
El duelo infantil consiste en la respuesta emocional de un niño ante una pérdida, ya sea en relación a la muerte de un ser querido, separación de los progenitores, pérdida de una mascota e incluso cambios vitales importantes como una mudanza.
Formas de manifestación del duelo en menores
- A nivel emocional: surgen emociones como tristeza extrema, ira, miedo, culpa y vergüenza.
- A nivel comportamental: presencia de rabietas, agresividad, conductas infantiles regresivas, cambios en el sueño y alimentación, pérdida de interés por actividades y hobbies que antes sí le producían placer al niño.
- A nivel físico: la típica sintomatología aparece en relación a dolores de cabeza y de estómago, aumento o disminución del hambre y del sueño y, en los casos más extremos, dificultades para el control de esfínteres.
Mitos sobre el duelo en la infancia y adolescencia
Según la guía de elaborada por el Colegio de Médicos de Vizcaya, publicada en la revista “Papeles del Psicólogo”, entre los principales mitos figuran:
- “Los niños no se dan cuenta de lo que sucede tras la pérdida”.
- “Los niños no elaboran el duelo”.
- “Debemos proteger a los menores para que no sientan dolor y sufrimiento, por lo que es mejor disimular y no mostrar nuestro dolor”.
- “En la infancia no se comprenden los rituales y además les pueden traumatizar, por lo que es mejor que no asistan a ellos”.
Características del duelo ante una gran pérdida
Según la guía mencionada anteriormente:
- El duelo es un proceso activo.
- Es normal.
- Es dinámico.
- Es dependiente del reconocimiento social.
- Es algo íntimo.
Diferencias entre el duelo adulto e infantil
- En la infancia, la pérdida supone una ruptura con la realidad.
- El duelo es diferente según el proceso evolutivo.
- En la infancia es más corto.
- La expresión del mismo depende del espacio y legitimidad que le den las personas adultas.
- Las emociones fluctúan todo el tiempo.
- No siempre aparece sufrimiento.
- En la adolescencia, los duelos son muy similares al de los adultos.
Cómo se comunica la pérdida a los menores
Según Poch y Herrero:
- Quién comunicarlo: padre, madre o familiar más cercano.
- Cuándo: lo antes posible.
- Dónde: en un lugar tranquilo y de confianza.
- Cómo: evitando metáforas, de forma clara, interesándose por cómo se siente y preguntando dudas.
- Qué comunicar: la realidad teniendo en cuenta la dinámica familiar.

Por todo ello, si tienes cualquier duda o necesitas asesoramiento de cualquier tipo, puedes informarte a través de los profesionales de Psicalma.
