Durante los últimos días se está hablando mucho sobre el tema de la eutanasia, especialmente debido al caso de Noelia Castillo, la joven española de 25 años que la solicitó y que lleva dos años luchando para conseguirla, hasta que finalmente el Tribunal Europeo de Derechos Humanos se la ha concedido.
Si bien es cierto que es un tema que remueve emocionalmente y a partir del cuál surgen numerosos debates, vamos a analizar su relación con la Psicología Forense.
La eutanasia en relación con los trastornos mentales
La Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia indica que “la eutanasia puede solicitarse ante un padecimiento grave, crónico e imposibilitante o una enfermedad grave e incurable”. Si bien es cierto que no especifica el sufrimiento psicológico, actualmente se están concediendo eutanasias en relación a ciertos trastornos mentales.
Papel de la Psicología Forense
La función del psicólogo forense en estos casos, está relacionada con evaluar las capacidades de la persona para determinar si esta puede o no tomar esta decisión.
- Si comprende la decisión que va a tomar.
- Si no hay coacciones externas para que tome dicha decisión.
- Si su deseo es estable y permanente.
- Valorar otras posibilidades terapéuticas.
Evaluación psicológica forense en casos de eutanasia
- Análisis del contexto legal.
- Revisión de toda la documentación existente.
- Entrevista clínica:
- Historial del trauma.
- Síntomas del TEPT.
- Opciones terapéuticas probadas.
- Estabilidad de la decisión.
Principales riesgos de la evaluación psicológica forense
- Sesgos de la persona que evalúa.
- Dificultad para evaluar determinados conceptos psicológicos: credibilidad, sufrimiento intolerable.
- Separación del papel clínico y forense.
- Simulación de síntomas.
- Influencia del trastorno en la evaluación.
- Falta de información.
- Problemas en el uso de instrumentos psicotécnicos.
Caso Noelia Castillo
Según elPeriódico.com, “la joven creció en centros de acogida desde los 13 años. Presentó problemas mentales, como un trastorno límite de personalidad desde muy pronto. En octubre de 2022, sufrió una agresión sexual múltiple e intentó suicidarse. Como consecuencia, se quedó parapléjica. No puede moverse de cintura para abajo y sufre fuertes dolores neuropáticos e incontinencia.
En 2024, Noelia solicitó la eutanasia, prestación que la Comissió de Garantia i Avaluació de Catalunya (CGAC) le concedió por unanimidad, pero que se paralizó por los recursos judiciales presentados por el padre. Este miércoles, la consellera de Salut de Catalunya, Olga Pané, ha lamentado que, como consecuencia de un sistema judicial que busca ser «garantista», se haya «alargado el sufrimiento» de la joven”.
Por todo ello, si tienes cualquier duda o necesitas asesoramiento de cualquier tipo, puedes informarte a través de los profesionales de Psicalma.
