Una persona delincuente, ¿nace así o se hace?

Un delincuente nace o se hace

Cuando, a través de los medios de comunicación, nos llega una noticia sobre algún crimen, nos preguntamos: “¿esa persona está enferma?, ¿nació así?, ¿qué le ha pasado para ser así?”.

Por tanto, vamos a adentrarnos en los factores que influyen en que una persona cometa un delito, pero, podemos decir, que una persona que comete un delito puede haber nacido con ciertos factores que junto al ambiente o contexto que le rodea, favorece que cometa dicho delito.

Factores biológicos

Factores genéticos

En cuanto a la genética, se puede indicar que existen ciertos genes que están más asociados a impulsividad, búsqueda de sensaciones nuevas, baja regulación emocional y una tolerancia a la frustración muy escasa.

Factores neurobiológicos

Existen diferentes áreas cerebrales implicados en la regulación emocional y la comisión de determinadas conductas.

  • Corteza prefrontal: es el área cerebral que nos diferencia de los animales y nos ayuda a controlar nuestros impulsos y a la toma de decisiones.
  • Amígdala: área del cerebro que nos ayuda en la regulación de emociones como el miedo.

Factores del ambiente o contexto

Existen los denominados factores de riesgo, que son aquellos que favorecen la comisión del hecho delictivo.

Entre los más frecuentes, podemos encontrar los siguientes:

  • Modelo de cuidado o apego patológico.
  • Violencia familiar.
  • Abuso sexual infantil.
  • Uso/abuso sustancias.
  • Modelo socioeconómico bajo.
  • Recursos y modelos culturales bajos.
  • Pertenencia a bandas violentas.

Factores de protección

Al igual que se hablaba anteriormente de los factores de riesgo, encontramos también los de protección, que son aquellos que permiten a una persona reducir las probabilidades de convertirse en un delincuente. Destacan los siguientes:

  • Modelo de apego seguro.
  • Figuras de referencia y cuidado saludables.
  • Normas y límites claros.
  • Escolarización estable.
  • Nivel socioeconómico medio-alto.
  • Grupo de iguales sano.

Modelo mixto

Tras lo expuesto anteriormente, podemos afirmar que se considera que es la interacción entre biología y contexto la que favorece que una persona cometa o no un delito.

Es decir, a una persona con una anatomía cerebral determinada, si le sumamos unos factores de riesgo determinados, es más probable que se convierta en un delincuente que otra.

Por todo ello, si tienes cualquier duda o necesitas asesoramiento de cualquier tipo, puedes informarte a través de los profesionales de Psicalma.

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