Es importante señalar que, la conducta delictiva, no es un hecho aislado. Es decir, siempre existen múltiples factores que, provocan, que una persona cometa un delito.
Entre dichas causas, presenta un importante papel el del entorno o contexto familiar.
Importancia de la familia
Desde que nacemos, la familia constituye un factor principal para nuestro desarrollo. Es el núcleo en el que aprendemos cuáles son las normas, cómo se resuelven los conflictos y cómo podemos regularnos emocionalmente, entre otras cosas.
Por ello, cuando vamos creciendo y van surgiendo situaciones complejas, contar con un núcleo familiar estable, es un factor protector.
Factores familiares de riesgo
Por otro lado, existen una serie de factores que se consideran de riesgo, ya que se ven implicados en el favorecimiento de una conducta delictiva. Entre ellos, destacan los siguientes:
- Violencia dentro de la familia: estar expuestos a situaciones de agresividad en el ámbito familiar, hace que sea más propicia en determinadas circunstancias la aparición de dificultades de autocontrol y de resolución de conflictos.
- Negligencia: consiste en la falta de atención emocional y de establecimiento de normas y límites.
- Modelos parentales inadecuados: permisividad o autoritarismo extremos.
- Inestabilidad familiar: separaciones conflictivas, cambios constantes en las figuras cuidadoras, etc.
- Dificultades propias de los cuidadores: trastornos mentales, problemas de consumo de sustancias, etc.
Importancia del apego
Por todo lo mencionado anteriormente, el establecimiento de vínculos sanos y seguros (apego seguro), trae consigo un factor de protección importante ya que, los apegos que establecemos en nuestra infancia, marcan el tipo de relaciones que vamos construyendo a lo largo de nuestra vida.
Si, desde pequeño un niño, no ha encontrado atención o ayuda cuando lo ha necesitado o, bien, la ha encontrado unas veces sí y otras no o, también, ha sido el caso en que lo ha encontrado por exceso, esto provoca que los vínculos y apegos que se crean no sean sanos.
No obstante, el apego no es algo estático, sino que se puede ir modificando con el paso del tiempo y de las futuras experiencias.
Aspectos desde la Psicología Forense
- Evaluaciones periciales psicológicas.
- Atención a casos sobre menores.
- Valoración del riesgo de reincidencia.
- Elaboración de medidas de reinserción.
Por todo ello, si tienes cualquier duda o necesitas asesoramiento de cualquier tipo, puedes informarte a través de los profesionales de Psicalma.

